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¿POR QUÉ (PARA QUÉ) A MI?

A diario andamos buscando respuestas a todo lo que nos pasa. Ocupamos más nuestro tiempo en encontrar razones, en lugar de descubrir aprendizajes. Queremos buscar autores de nuestras propias situaciones. Le entregamos la responsabilidad al mundo, y evadimos las verdaderas razones por las cuales debemos afrontar todo lo que nos pasa. Sigámonos preguntando, pero sin buscar culpables, sino responsables. Sigámonos preguntándonos, pero para recibir la misión con la que viene acompañada. Aprendizaje, en lugar de culparnos por todo lo que nos pasa. 

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Ver la luz sin saber que siempre ha estado. Cataratas del Niagara. Argentina.

Y si, tal vez para vivir necesitemos morir, y no importa las veces que tengamos que volver a re-vivir como yo lo hice acá, siempre hay espacio para los que queremos aprender. Y sí, no es una tarea fácil… Cuando me diagnosticaron Escleroderma, lo primero que me pregunté fue ¿Por qué a mi? ¿Por qué ahora, que estoy viviendo uno de los mejores momentos de mi vida? ¿Por qué a mis 33 años? En lugar de preguntarme ¿Para qué la vida me regala esto? ¿Para qué en este momento? ¿Para qué, cuando he vivido sin parar hasta hoy? Y sí, acá sigo preguntándome a diario, pero trato de buscar respuestas y no preguntas.

Recuerdo hace poco en una de las sesiones con mi Psiquíatra, en medio del llanto, y de la impotencia, le cuestionaba (como si él mismo tuviera la respuesta) ¿Por qué a mi? “No te desgastes buscando el porqué “te tocó a ti”, la respuesta es genética y suerte, hay que buscar qué hay detrás de todo esto, y cuál es tu misión”, me contestó. Con las lagrimas cayendo aun sobre mi cara, tuve un respiro profundo que me llevó a pensar en QUÉ debo hacer para ayudarme y ayudar a alguien que seguro estará preguntándose POR QUÉ y PARA QUÉ.

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No hay razones para dejar de creer. Boyacá. Colombia.

Aunque el dolor sigue existiendo, los momentos de dejarme SER, de llorar y de gritarle al mundo, están siendo diferentes. Estoy buscando a diario mi misión, tal vez la respuesta no me llegue ahora, ya llegará en ese preciso momento. Lo que si es cierto, es que no puedo perder tiempo. Está claro que una enfermedad crónica, en donde tu calidad de vida ya no será la misma, y tienes que luchar a diario con dolores, síntomas, medicamentos, hospitales… se convierte en el mejor ingrediente para crear, para ayudar. Sin dolor no te haces feliz. Gracias a mis meditaciones, a mis terapias holísticas, y mis ganas de salir adelante con esto, cueste lo que me cueste, estoy viendo qué puedo hacer para ayudarme no sólo a mi, sino a los que están pasando por esto mismo. Quiero terminar de entender qué tengo, cómo combatirlo, y seguir buscando respuestas cargadas de aprendizajes, y no de responsables…

¿Para qué eres bueno? Si sabes como ayudar, como ayudarme y como ayudar a otros, escríbeme 🙂

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  1. 6 meses ago

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